Riesgo de Suministro en la Gestión de Categorías
Las empresas suelen carecer de información actualizada y detallada de los mercados de cada categoría.
El problema central es la ausencia de procesos sistemáticos de análisis de mercado.
La recopilación de información sobre proveedores y mercados ocurre principalmente durante:
- Procesos de licitación o RFP
- Iniciativas puntuales de abastecimiento estratégico para la captura de ahorros
El análisis de mercado con enfoque reactivo limita el conocimiento de mercados al centrarse solo en necesidades inmediatas.
Es necesario adoptar dimensiones claras para la evaluación del riesgo suministro al menos para categorías de alto impacto y riesgo (estratégicas) o de algo gasto (apalancadas).
Dimensiones clave para evaluar el riesgo de suministro
Concentración. Pocos proveedores (alto riesgo), muchos proveedores disponibles (bajo riesgo).
Competitividad. Proveedores dominantes que fijan precios (alto riesgo), mercado con precios competitivos (bajo riesgo).
Esfuerzo logístico. Transporte internacional de larga distancia (alto riesgo), distribución local (bajo riesgo).
Plazo de sustitución. Más de 9 meses (alto riesgo), menos de 3 meses (bajo riesgo).
Dependencia recíproca. Exclusividad mutua comprador-proveedor (alto riesgo), relaciones diversificadas (bajo riesgo).
Hacia una gestión de categorías madura
La capacidad para evaluar el riesgo de suministro indica el nivel de madurez en la gestión de categorías.
Las organizaciones con mayor madurez se caracterizan por:
- Procesos de inteligencia de mercado que proporcionan información actualizada sobre proveedores y tendencias.
- Equipos multifuncionales que integran perspectivas diversas en la evaluación de riesgos.
- Herramientas analíticas que procesan datos complejos y detectan patrones de riesgo no evidentes.
- Revisiones periódicas que incorporan cambios en condiciones de mercado y ajustan tácticas.
- Planes de mitigación para cada categoría con medidas preventivas y reactivas definidas.
Recuerda que:
La gestión de categorías requiere conocimiento actualizado de los mercados relevantes para evaluar los riesgos de suministro con precisión.
Las organizaciones que establecen procesos de análisis de mercado mejoran su capacidad para gestionar riesgos e identifican oportunidades que pasan desapercibidas para otros.
En un entorno de cambios constantes, la diferencia entre reaccionar y anticiparse radica en comprender y evaluar sistemáticamente los mercados que sustentan nuestras cadenas de suministro.